TEOLOGÍA PATRÍSTICA

rev:  10 Julio 2,003 


Estamos en un momento en que la religión cristiana se convierte en oficial de este imperio Romano. ( Desde la conversión de Constantino en 316 D.C. )

Pero se permitía el paganismo, que era la religión del 90% de la población. Especialmente de la aristocracia Romana, y de los filósofos Griegos.

El último combate intelectual entre estas dos corrientes de pensamiento, se da durante el retiro del " Altar de la Victoria " , del Senado Romano, por orden del Emperador Gracián, en 380 D.C.

Defendiendo a los paganos, que eran liberales y aristócratas; se presentó su líder moral, el Senador Symmacus. Y por el lado de la religión oficial, el Obispo: Ambrosio de Milán. ( San Ambrosio ).

Este debate es fascinante, y sus consecuencias fueron trascendentes para la cultura occidental, para el pensamiento religioso, y la libertad del culto.

Symmacus era tolerante y generoso, pero inocente y débil de carácter.

La tesis de éste, es que hay muchos caminos para llegar a Dios.   Y además si con la antigua religión el Imperio había prosperado, se debían dejar las cosas de esa manera.

Ambrosio por otra parte era totalmente intolerante, convencido de su credo: " La religión Cristiana es la única verdadera, y las demás deben ser destruidas. Y todos deben ser obligados a creerla. "

( Tesis que permaneció inalterada, y fue aplicada rigurosamente hasta el fin de la edad media.---  En mi ciudad, este fue el pensamiento imperante, hasta hace tres semanas.)

Ambos oradores pretendían convencer al Emperador Teodosio, quien sin vacilar se inclina en favor de Ambrosio y declara poco después:  ( 392 d.C.)   " El paganismo queda eliminado. Prohibiéndose a cualquiera y en cualquier lugar, público o privado, ejercer cualquier rito de esa religión."

La reacción no se hizo esperar. La nobleza Romana luchó desesperadamente por mantener la antigua religión. Y en 394 D.C. se levantaron en armas, apoyando a un usurpador quien les prometió restaurar el Paganismo.

Este fue un elemento que contribuyó en la caída del imperio.

Fueron derrotados, y la mayoría de los insurrectos fueron ejecutados. (¿ Algún parecido con nuestras guerras religiosas.?)

¿ Que estaba pasando ?, ¿ Porqué se arriesgaba el Emperador a enemistarse con la mayoría de la población, y con el partido aristocrático y el Senado. ? 

En la mente de Teodosio, existía un temor mayor que el de cualquier consideración de orden religioso o personal. No había suficientes tropas para resguardar las fronteras del Imperio.

Las 33 legiones con que contaba el ejército, con 7,000 hombres cada una, no bastaban para resguardar los 6,000 Km. de frontera.

El peligro de invasión Germana era inminente, y se requería de una nueva cohesión social para afrontar el reto de los tiempos.

Dadas las circunstancias, la nobleza se negaba a tomar las armas. Los plebeyos tampoco tenían mucho interés en enlistarse al ejército.

Ahora no era como antaño, cuando participar en la guerra significaba una oportunidad de hacer esclavos, tomar botines y un sinnúmero de violaciones.

Ahora casi todo el mundo dentro del Imperio eran ciudadanos Romanos. Con derechos y oportunidad de defenderse políticamente.

Pelear contra los Bárbaros consistía únicamente en defender las posiciones del Río Rhin, sin ninguna posibilidad de botín. Solo la probabilidad de salir herido o muerto. Además los cristianos también se negaban a participar la guerra, ahora bajo el argumento de sus consideraciones morales.

En fin, nadie quería pelear.

Por otra parte, el Emperador Romano, quien debía luchar contra los Germanos, no era Romano, sino que era Germano. A pesar de estar convencido de que la cultura Romana era la única opción de sostener la civilización. A pesar de proclamar a los cuatro vientos su identidad con los romanos, su mensaje no era muy convincente para los ciudadanos del imperio.

La situación era desesperada, y solo con el apoyo de la Iglesia se podía convencer a los cristianos a tomar las armas para hacer frente a los Germanos. En ese tiempo la mayoría de ellos pertenecían a la secta de Arrio.

Durante los últimos 150 años, los Emperadores habían participado activamente en las decisiones teológicas y apoyado con el brazo civil a la Iglesia, eliminando las herejías.

También le habían otorgado prerrogativas importantes, como la exención de impuestos a los clérigos. Ahora le tocaba el turno al cristianismo, de defender al Imperio.

La situación era desesperada, pero todavía había esperanzas de salvarlo; principalmente porque los germanos no tenían intención de destruirlo, ya que admiraban profundamente la cultura Romana.

Su deseo inmediato era solo la adquisición de buenas tierras, para asentarse pacíficamente en algún rincón del inmenso territorio.

Teodosio logró pacificar a los Germanos invasores, pero sus sucesores fueron marcadamente ineptos y se enemistaron con esas tribus, creando un estado de conflicto que finalizó con la caída del Imperio Romano de Occidente en 476 D.C.

La influencia de los Emperadores fue decisiva en la formación de la iglesia, ya que los primeros Papas eran políticamente incompetentes y nunca lo hubiesen logrado por si solos.

Fue hasta que el Papa León el Grande (electo en 440 D.C.) comprendió el inmenso poder político de la Iglesia, que este fue empleado para evitar la desintegración social.

Con ello la Iglesia sustituye al Estado, dentro de un Imperio que se disolvía. 

En esta situación, la Iglesia toma el control y define el rumbo del Imperio, convirtiéndose en una institución autoritaria y comprometida con el Estado.

Así los pensadores Patrísticos no tuvieron cortapistas para afianzar y diseminar su doctrina, la cual influyó mucho mas en el mundo latino, que en el Imperio Bizantino ( El cual duraría otros mil años. )

Las creencias religiosas de un selecto grupo de pensadores del siglo lV y V, dieron forma, a la teología de la Iglesia católica.

San Jerónimo, San Ambrosio, Gregorio el grande, Cirilo, obispo de Alejandría y San Agustín obispo de Hippona. Fueron principalmente, quienes integraban ese grupo. Y se les llama Padres de la Iglesia.   Y por ello que se denomina Patrística, la época de éstos.

 

Los rasgos generales de ese pensamiento PATRÍSTICO, se pueden sintetizar en lo siguiente: 

- Reconocimiento de la autoridad del Emperador, creando una simbiosis Estado-Iglesia.

- Transformación de la Iglesia, en cuerpo legalístico, basado en: Dogma, deber, jerarquía, obligación y castigos. ( Ley canónica )

- Repulsión compulsiva por las relaciones sexuales.

- Actitud apostólica: Los cristianos están en lo correcto y sus supervisores (Obispos) tienen el derecho y la obligación de convencer al mundo de su verdad.

- La teología y la moral cristiana deben ser sostenidas por la fuerza, si es necesario.

- Es imprescindible que todo el mundo pertenezca a la Iglesia, que obedezca a sus guías, y reciba los sacramentos. La fuerza pública debe ser empleada para forzar a la gente a obedecer a la Iglesia, que es la máxima autoridad en este mundo. 

 

Con respecto a la Teología Patrística, citamos : 

- Jesús es un evento único en la historia, no ha habido ni habrá mas Mesías.

- La segunda venida de Cristo será el fin de la historia.

- Dios se presenta en tres personas ( Teoría de Sabellius, 320 D.C. ) Padre, Hijo y Espíritu Santo.

- Dios castigó a toda la humanidad a su condena eterna, por el pecado de desobediencia de Adán. Solo la muerte de su Hijo, redimió al género humano de ese estado. Pero solo para quienes pertenecen a la Iglesia. Los demás al carajo.

- Jesús es Dios Hijo, para lo cual nació de una virgen, y por la voluntad del Espíritu Santo.

- Los pecadores serán apartados el día del juicio final. Pero antes de eso, aún los sacramentos impartidos por un pecador son válidos. Lo importante es el cuerpo de la Iglesia y no la calidad moral del sacerdote. ( Anti-Donatismo )

- No todos los santos entran directamente al cielo, algunos requieren expiar sus culpas en un lugar intermedio, llamado "Purgatorio".

- Para limpiar las culpas en este mundo, está el sacramento de la Penitencia, que consiste en:

- Percepción del pecado

- Contrición

- Confesión ante un sacerdote ordenado.

- Dar satisfacción por la ofensa, que puede ser mediante;

* Penitencia física

* Contribución económica a la Iglesia

* Peregrinaje

  • Carámba; Si Jesús de Nazaret, hubiese escuchado ésto, se hubiese tirado de cabeza al mar muerto.

  • Veamos ahora, a los promotores de esta teología patrística:

    1- San Jerónimo:

    Jerónimo es hijo de cristianos acomodados, y nació probablemente en 331 D.C. en la provincia Romana de Dalmatia, en la actual Yugoslavia.

    Recibe una educación esmerada. Estudió gramática en Roma bajo la tutela del gran Aelius Donatius. Y durante diez años, se compenetró de los tratados de Virgilio, Cicerón, Terence, Sallustio, Horacio y otros.

    Hombre de cualidades y virtudes extremosas. Vanidoso y de temperamento explosivo. Y por otra parte, el erudito en lenguas mas notable de su época; de carácter férreo y totalmente convencido de la doctrina de Jesucristo.

    Al terminar sus estudios, se dirige a la ciudad de Trier, en la región occidental del imperio, buscando un espacio en la carrera del servicio público.

    Sin embargo, se ve influenciado por el innovador movimiento monástico que se desarrollaba en esa zona; y se dedica ahí en forma apasionada, al estudio de la Biblia.

    Regresa a su región de origen, y se instala en el pueblo de Aquilea, que también es un importante centro monástico. Es ahora seducido por la vida de ascetismo y comparte este estilo de vida con algunos compañeros. No dura mucho. Su temperamento conflictivo y su lengua afilada, lo impulsan a frecuentes riñas y disputas con sus colegas, quienes cristianamente, le invitan a largarse.

    Pretende viajar a Jerusalén, pero a mitad de camino, en Antioquia, desfallece, y debe permanecer en casa de su amigo Evagrius.

    En este lugar es donde decide dedicarse plenamente a la vida de ascetismo, y una vez recuperado de sus enfermedades, toma sus libros y se dirige al desierto de Siria.

    En este lugar encontró muchos ermitaños que practicaban todo tipo de malabarismos ascéticos.

    Unos dormían en el suelo y encadenados. Otros pasaban la vida sobre alguna columna, otros se alimentaban solo de alimañas y zacate. En fin, aquello era una competencia de estrambóticas actividades de austeridad y penitencia.

    Ahí se dedica completamente a una vida de contemplación y penitencia. Sin embargo, pronto se ve perseguido por sus fantasías sexuales. Y en su afán de apartar de la mente, esas hermosas doncellas que danzaban casi desnudas, busca refugio en el estudio del idioma hebreo, y así acallar estas visiones.

    Nota: Jerónimo nos envía un ejemplar de lo anterior. 

    Hay que reconocer que tenía malos ratos. Pero nunca, malos gustos.

    Amigo: Si tienes visiones similares que te atormentan, te sugiero el estudio del  Esperanto. Es mas efectivo.

     

    Busca a un judío converso al cristianismo, y lo toma como tutor. Después de algunos años, se transforma en un experto en esta lengua, siendo el primer cristiano latino de calidad intelectual en dominarla. Con excepción de Orígenes, escritor cristiano - latino, 185 - 284. Sin embargo la calidad de Jerónimo es muy superior a la de este último.

    Jerónimo fue admirador y defensor de Orígenes, durante la primera parte de su carrera como teólogo de la iglesia. 

    En este tiempo, se iniciaban las discusiones teológicas en el seno de la iglesia, sobre el sentido de la divinidad Judea cristiana, sobre las personas de la trinidad, y sobre la humanidad o divinidad de Jesucristo.

    Cristianos seguidores del obispo Paulinos, y los seguidores de Arrio, se enfrentan en encarnizadas discusiones sobre temas teológicos, baladíes y nimios. Pero que definirían el dogma oficial. Y por lo tanto, quien conservaba el poder jerárquico y temporal, dentro del iglesia. 

    Desde luego que nadie sabía a ciencia cierta lo que afirmaba. Pero todos lo hacían de manera docta y erudita, para deshacerse de sus competidores, en este pingüe negocio de la manipulación de las conciencias. ( ! Vaya ! : hasta que apareció una palabra con diéresis.)

    También Jerónimo se ve envuelto en estos conflictos, y como se define por el bando Paulino, es ordenado sacerdote por Paulinus. Pero es expulsado por los otros monjes Arrianos. Y huye a Antioquia y después a Constantinopla. 

    A la muerte del emperador Valens en 378, Jerónimo ya había publicado varias traducciones del griego y del hebreo, al latín. Esto le había ganado considerable reputación entre sus colegas.

    En 382 deja Constantinopla, y acompañando a su obispo Paulinus, se dirige a Roma, donde enfrentaría la mas agitada parte de su vida. El Papa Dámaso, lo toma a su servicio. Y le encarga una revisión de la traducción existente de la Biblia.

    En este tiempo, la única opción era la traducción del griego, llamada septuaginta, y que adolecía de innumerables errores.

    Para el carácter de Jerónimo, un trabajo de remiendo no era algo motivante. Por ello se lanza a una empresa mayúscula, y que lo ocuparía por el resto de su vida:

    Una nueva traducción al latín, del antiguo y del nuevo testamento. Y partiendo de sus lenguas originales.

    ! Vámonos recio. !

    Esta fue una decisión temeraria. Y no solo por lo inmenso del trabajo; sino porque lo colocaba en la cúspide de la intelectualidad cristiana; Además de que podía incluir en sus traducciones, algo de su propia cosecha. 

    Esto era más, de lo que podían soportar sus envidiosos colegas, incluyendo a San Agustín. 

    Menciona Jerónimo de éstos, que: " Se me echaron encima, como perros furiosos. "

    Sin embargo, al completar su trabajo, obtuvo gradualmente el reconocimiento, y la aceptación de su traducción de la Biblia: "La Vulgata."

    Mientras se encontraba en Roma, trabó amistad con un grupo de elegantes damas, quienes practicaban una rudimentaria vida conventual. Se sintió feliz cuando ellas lo invitaron a ser su guía espiritual. Su necesidad imperiosa de compañía femenina, quedaba satisfecha de esta manera.

    Con dos de ellas, Paula y su hija Eustaquia, tendría una profunda y duradera relación. Debo mencionar, que este vínculo no fue de carácter sexual, sino afectivo y emocional.

    Recordemos que Jerónimo exaltaba el estado de virginidad, y consideraba abominable la relación sexual. Y aún el estado matrimonial era para él, una situación poco encomiable.

    A tal grado era su puritanismo sexual, que muchos de los clérigos de la época lo reprobaban por extremista.

    Con esta visión enfermiza, no tenía mas remedio que chocar con otros pensadores del momento. El laico Helvidius, refuta a Jerónimo sobre el tema de la virginidad de María. Y sostiene que ésta tuvo relaciones con José, después de procrear a Cristo. No olvidemos que en esa época, se sabía, que María había tenido cuatro hijos y varias hijas. ( Ahora, parece que ya se nos olvidó.)

    Jerónimo se convierte en un energúmeno, y contesta con el panfleto: " Contra Helvetius."

    ! Carajo! : Debe haber pensado. Un laico ignorante, se atreve a cuestionarme. Y lo cubre de insultos gratuitos, haciendo uso de su filosa lengua y su muy aguda inteligencia. Con una batería de sarcasmos y amenazas, demuele al pobre Helvetius, quien no vuelve a sacar la cabeza de su madriguera.

    Nota: "Carajo":  Despedir con malos modos. Según la real academia de la lengua española.

    Con ello queda  establecida en la ortodoxia católica, la perpetua virginidad de María. Y ahora podemos disfrutar nosotros los creyentes de innumerables advocaciones, apariciones, corredenciones, milagros, visiones, estatuas, estampitas y  demás parafernalia, de la teología Mariana.

    También incluye en ese escrito, su percepción sobre la sexualidad humana. Y nos receta una enfermiza y morbosa homilía sobre el tema. Y con ello encamina la teología moral de la iglesia, en un derrotero inestable, que aún en nuestra época no podemos subsanar.

    Ver: Los escándalos sexuales en la jerarquía.

    Mientras vivió su protector, el Papa Dámaso, Jerónimo difundió su campaña de ascetismo a su antojo: Sin embargo, a la muerte de éste, la situación cambió. 

    Muchos jerarcas de la iglesia lo detestaban por su visión extremista, la cual consideraban una intromisión de la cultura oriental; Y también como respuesta a sus ataques en lo referente al enriquecimiento escandaloso de los obispos. Por ello comenzaron a hacerle la vida imposible.

    Lo acusaron ante las autoridades, de tener relaciones sexuales con Paula. ( ! Envidiosos !.). Por ello, Jerónimo partió de Roma hacia Jerusalén, acompañado de Paula y Eustaquia.

    Se establecieron en Belén, en 386, para seguir con su vida monástica. Ahí sus amigos Rufino y Melania, habían establecido monasterios para hombres y para mujeres, latino parlantes.

    Durante los treinta años siguientes se dedicó a dirigir a sus monjes. Y a terminar su trabajo de vida: La traducción de la Biblia " Vulgata ".

    Pero en ese lapso, su vida no fue lo tranquila que se debía esperar. Estuvo sacudida por continuas trifulcas y conflictos con los otros teólogos de la iglesia.

    Uno de estos conflictos, fue con su amigo Rufinus, quien se quejó de la intención de traducir la Biblia. Pero el asunto principal, fue el tema de Orígenes.

    Ambos clérigos habían sido admiradores de Orígenes, al que consideraban su maestro. Pero una vez que la ortodoxia católica, definió que las enseñanzas de aquel habían sido heréticas, ( Por asunto baladíes, como siempre.) Jerónimo renuncia a su maestro.

    No así Rufinus, y el obispo Juan de Jerusalén, quienes se mantienen fieles a sus creencias. Jerónimo denuncia a sus amigos, por difundir la herejía.

    Juan y Rufinus, no tenían sentido del humor, y toman la cosa en serio. Juan excomulga a Jerónimo en 387, y pretende expulsarlo por la fuerza de su monasterio.

    Estando las cosas así, Rufinus se traslada a Roma, donde publica el tratado. " Chef d ´eouvre, principios primarios ", de Orígenes.

    Y en el prefacio, menciona las adulaciones que Jerónimo había hecho de este teólogo.

    Cuando se entera, a Jerónimo le da un soponcio. Y se inicia así una guerra de panfletos entre los dos examigos.

    Rufinus, finalmente entra en cordura e intenta apartarse de esta sucia campaña. Pero Jerónimo no podía controlar la adrenalina, y continuó con sus escritos satíricos en contra del primero.

    Cuando se entera de la muerte de Rufinus, en 411, exclama: El escorpión de Rufinus finalmente es enterrado con sus hermanos del mal: Enceladus y Porfirio. La hidra de múltiples cabezas, por fin deja de silbar ". (Caridad cristiana.)

    Al poco tiempo, se vio enredado entre otros dos camorristas:  Teófilo, patriarca de Alejandría, y Juan Crisóstomo, patriarca de Constantinopla, quienes luchaban por la primogenitura en el mandato del cristianismo. Teófilo utiliza a Jerónimo, y al asunto de las herejías de Orígenes, para humillar a Juan. 

    En esta lucha de intrigas palaciegas, se vieron inmersos Jerónimo, la emperatriz Eudoxia, y toda la jerarquía de la iglesia. Termina esta historia con el triunfo de Jerónimo y del inmoral Teófilo. Y la muerte del patriarca Juan.

     ¿ Se quedaría tranquilo nuestro revoltoso héroe, en su monasterio.? --  No, desde luego que nó.

    Ahora le tocaba luchar con un rival de otro calibre. San Agustín, Obispo de Hippona.

    Pero este tema aparecerá en el siguiente capítulo.  " No os desesperéis " . Considerad que los buenos siempre ganan.

    Y con respecto a Jerónimo, antes de partir de este mundo, se enfrascó en una postrer controversia.

    Un tal vigilantius ( Vigilante, o despierto), sostenía que la Biblia prohibía la adoración de figuras. ( Y tenía razón.)   Pero Jerónimo no estaba de acuerdo, y publica un panfleto: " Contra Vigilantius ", donde lo apoda: "Dormitianus" ( El dormilón.,)  y defiende la costumbre de venerar imágenes, las reliquias de los santos y toda la parafernalia de la iglesia.

    Y por último:  Se avienta un round final;  con el teólogo y monje inglés: Pelagius. 

    El motivo de la disputa fue la posición de este pensador, sobre asuntos como el pecado original, la gracia y el libre albedrío. Ya que sostenía que se podía llegar a la salvación, por méritos propios.

    Jerónimo y Agustín, hacen causa común, y le ganan la batalla teología al inglés. A partir de este evento, se inicia la amistad, entre estos dos padres de la iglesia. 

    Desde luego que logran su propósito. En este momento nadie se atrevía a cruzarse en su camino.

    Los años finales de Jerónimo se vieron ennegrecidos por terrible eventos. La caída de la imperio Romano. Invasiones de bárbaros que circulaban por todo el territorio;  violando, matando y robando. Alarico y los ostrogodos toman la ciudad de Roma, y cometen múltiples atropellos.

    " El faro del mundo se extingue. Y la civilización muere, con las ruinas de esta ciudad."

    La violencia llega hasta Jerusalén: En 416, Jerónimo es obligado a huir de su monasterio, por una banda de rufianes. Los edificios son saqueados, y quemados hasta sus cimientos.  La ley y el orden se habían extinguido.

    Pero su pena mayor, fue la muerte de Paula en 404. Y un año antes de su propia muerte, parte Eustaquia de este mundo.

    Enfermo y cansado, no tuvo fuerza para continuar. Y fallece en 420 d.C.. Es enterrado cerca de la tumba de sus dos grandes amores. 

    A pesar de su carácter conflictivo, y sus múltiples defectos humanos. Jerónimo se ganó a pulso el título de padre de la iglesia. Y de santo.

    Pues además de su gran aportación en la traducción de la Biblia Vulgata, nadie puede negar su total entrega a la causa de Jesucristo.

    Y sin olvidar, la protección, el cariño y el amor que prodigó a Paula y Eustaquia.


    San Agustín, obispo de Hippona.

    CONTINUARÁ ( algún día. )

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