LA CIUDAD LATINOAMERICANA Y MONTERREY N.L. (MÉXICO)

y el suburbio de San Pedro, N.L.


 

CONTENIDO :

I.- Introducción

 

A.- PARTE PRIMERA - Antecedentes :  

1.- El origen de la ciudad.

2.- La ciudad antigua.

3.- La ciudad medieval.

4.- Las poblaciones en Latinoamérica.

5.- Monterrey y sus suburbios.

6.- San Pedro Garza García

7.- Ocaso de las ciudades.  

-- BIBLIOGRAFÍA:--

- Octubre 1993------

 


1.- EL ORIGEN DE LA CIUDAD

"Yo Asurbanipal, rey de reyes, soberano, hijo de Dioses. A quien ISTAR, gran señora de la guerra, ha dispuesto un destino de heroísmo.

Creador de imperios, constructor de ciudades, gran guerrero, escriba, sacerdote y soberano.

He reconstruido esta ciudad de Nínive, en honor de nuestros antepasados. Para solaz de mis súbditos, quienes viven, quienes han muerto, y quienes nacerán mañana". 

Aunque la modestia no era una de sus principales virtudes, las anteriores afirmaciones, que mandó grabar el rey de Asiria, en las murallas de su ciudad, en el siglo 7 a.C., tenían mucho de verdaderas.

Desde nuestro punto de vista, parecería que Nínive debía ser una ciudad muy antigua, sin embargo no es así. Esta ciudad es moderna, si consideramos que las primeras ciudades se edificaron 70 siglos antes.

Al mencionar ciudades de hace 90 siglos, me refiero a urbes en toda la extensión de la palabra.

Conglomerados humanos con superficies de muchas hectáreas, rodeadas de altas murallas de piedra, que albergaban espléndidos palacios, torres de altura impresionante, casas habitación de varios pisos, templos magníficos, talleres y comercios.

Y desde luego, sus habitantes tenían labores diversificadas.

Catal Hayük y Jericó, ciudades del Medio Oriente que florecieron hace 70 siglos, son un ejemplo vívido de lo anterior.

Para explicarnos el fenómeno que motivó la creación de las primeras ciudades, recurrimos a la teoría tradicional; Que finca el nacimiento de las poblaciones en los primitivos asentamientos de carácter semi-permanente. En un momento de su historia se tornaron de nómadas a sedentarios, por el descubrimiento de la agricultura y la domesticación del ganado.

La vida sedentaria ofreció una gran ventaja a las mujeres, los niños y los ancianos, a quienes libró de la pesada carga del nomadismo, permitiendo así un crecimiento acelerado de la población.

De ahí en adelante es fácil imaginar los acontecimientos :

La diversificación de labores, la urbanización de las ciudades, el conocimiento de la escritura y el nacimiento de la civilización.

Esta teoría, generalmente aceptada, y que se denomina la " Tesis alimentaria", es una hipótesis bien planteada. Es lógica, racional, sencilla y elegante.

Solo adolece de un defecto : "Es falsa".

Si consultáramos a algún agricultor de la antigüedad y le preguntásemos si desearía vivir en una ciudad y trasladarse diariamente a su parcela, seguramente nos contestará que primero le consigamos una "pick up".

Es ilógico pensar que con los medios de transporte de la época antigua, los agricultores se concentrasen en ciudades, y que estuviesen dispuestos a movilizarse de la ciudad a un lugar remoto todos los días, para trabajar su parcela.

Esto porque una ciudad de una Hectárea de superficie, requiere 100 Hectáreas de zona de cultivo, y las parcelas que alimentaban las ciudades se encontraban a muchos Kilómetros de las mismas.

A pesar de que durante el siglo pasado y la primera mitad del presente, los arqueólogos se dedicaron a buscar tesoros, sarcófagos y monumentos. Últimamente han modificado substancialmente sus técnicas y procedimientos.

Ahora les resulta interesante hurgar en las excavaciones, en busca de desperdicios históricos: pedacería de vajillas, huesos, pedernales, puñales de obsidiana y "coprolitos", como discretamente se llama al excremento fosilizado, de generaciones antiguas.

A partir de lo anterior, y con las nuevas técnicas para datar fechas, se han ido conociendo las costumbres alimenticias de los antiguos pobladores de las ciudades.

Con extrañeza se encontró que esos primitivos pobladores de ciudades, fincaban su dieta en frutas y semillas silvestres. Así como en carne de animales salvajes.

De lo cual se deduce que desconocían el cultivo y el pastoreo. 

Las grandes ciudades de la antigüedad existieron como tales durante milenios, sin que sus moradores conocieran la agricultura y la ganadería.

En el año 1975, un grupo de investigadores ingleses ideó un método para identificar químicamente los fragmentos de obsidiana que se extraían de las excavaciones.

De esta manera se pudo relacionar la ciudad donde se encontraban estos fragmentos, con los yacimientos de origen de la piedra.

Al pasar estos datos a un plano, se observó que en una ciudad determinada, existían restos de obsidiana en proporción inversa, a la distancia al yacimiento original de la piedra.

Sin embargo aparecieron casos excepcionales que indicaban una marcada disparidad con la regla anterior.

Al excavar las ruinas de la ciudad de Hattusa, capital del imperio hitita (4000-1900 a.C.), en Turquía. Se encontró que la mayoría de los puñales, flechas y hachas de obsidiana no provenían de una mina cercana (35 km.), sino que habían sido transportadas desde Etiopía situada a 4,000 kilómetros de distancia.

Este y otros ejemplos similares indujeron a pensar en la gran influencia del comercio en las sociedades primitivas, en esta época de las ciudades primitivas.

Con esta información, se dedujo que las primeras ciudades se generaron gracias a la artesanía y al comercio.

Grupos humanos con conocimiento y habilidad para trabajar el cuero, el hueso, la piedra y con capacidad comercial, se asentaron permanentemente en algunas zonas, induciendo a sus vecinos a canjear alimentos por artículos elaborados.

Con esto los pueblos con dominio tecnológico fueron sojuzgando económicamente a sus congéneres más primitivos. Generando una infraestructura que permitió la creación de las primeras urbes.              (¿ Alguna relación con el mundo moderno. ?)

 

II.- LA CIUDAD ANTIGUA . -

Uno de los valores que el hombre más aprecia hoy en día, es su seguridad personal. En esto, el hombre primitivo no era la excepción. Y la primera comodidad que buscó para sus ciudades, fue la erección de murallas que la protegieran de sus enemigos.

Esta característica de amurallamiento, existió desde el siglo 70 a.C. al 16 d.C.. Y fue la condicionante que reguló el trazado de las ciudades de antaño.

Con excepción de un corto período en Europa, durante la Pax Romana, y en el Medio Oriente durante la Pax Islámica, todas las ciudades importantes se vieron cercadas con muros verticales.

Como el drenaje sanitario y el pluvial, escurrían libremente por las calles, se buscó que éstas siguieran el curso de los arroyos naturales. Procurando una tendencia radial, de manera de deshacerse de las inmundicias lo más rápido posible.  

Nota trivial: Actualmente se dice " ! Aguas ! ", cuando  se desea advertir de un peligro. El vocablo proviene de esta época. Los moradores de las casas, arrojaban el contenido de las vacinicas, hacia la calle. Y gritaban " Aguas", para advertir a los transeúntes.  N.E.

Contra lo que actualmente se cree, las murallas verticales no presentaron un obstáculo insalvable al crecimiento urbano. Por una parte, debe tenerse en cuenta el lento aumento de la población en esas épocas, lo que daba plazos razonablemente holgados para desmantelar las murallas y construir nuevas con un perímetro más amplio.

Por otra parte, las murallas verticales no eran excesivamente masivas y se desmantelaban fácilmente, pudiendo usar el material de las antiguas, en las nuevas, que se erigían en el exterior.

Se estima que la población de Europa se mantuvo constante en 100 millones de personas, desde el siglo 50 a.C. hasta el tiempo de Cristo.

En esta cifra se incluyen además de los pueblos mediterráneos, los francos, sajones, alemanes, iberos, celtas, eslavos y toda la Rusia blanca.

Sin embargo esta población descendió tras la caída del Imperio Romano, y no se recupera hasta el año 1600 D.C.

Ver: Efecto de la inflación, en la economía del imperio.

A partir de esa fecha, se aprecia un permanente crecimiento, de manera que en 1700  d.C. había aumentado el número, a 144 millones de habitantes.

Debe notarse que las ciudades requerían de una zona perimetral para su manutención. Zonas agrícolas y ganaderas con superficie de 20 a 100 veces mayor que la ciudad misma, y que eran indispensables para alimentar y vestir a la población de gobernantes, nobles, guerreros, sacerdotes, artesanos y comerciantes que habitaban intramuros.

Este esquema urbano se mantuvo inmutable durante milenios, pero sufre un colapso debido a dos acontecimientos casi simultáneos     ( históricamente ) y que se suscitan entre los siglos 15 y 17 D.C.

 

III.- La ciudad Medieval

La última gran batalla de la antigüedad y la primera del mundo moderno, marcó una huella profunda, no solo en la historia de la humanidad, sino también en la de la ciudad urbanizada.

En la primavera del año 1452 el Sultán Mehemet II, soberano del Imperio Islámico, envía 1,000 maestros en el manejo de la cantera, para terminar su palacio que se construía a solo 10 km. de la gran ciudad de Constantinopla.

La capital del sacro imperio romano de oriente, había sido fundada mil años antes, por Constantino I, el grande, el primer emperador cristiano.

Constantino asentó esta Metrópoli sobre la ciudad griega de Bizas, 2,000 años más antigua. Y que se ubicaba en los Dardanelos, la unión entre Asia y Europa. Única ciudad construida en dos continentes.

Durante 1,500 años, se habían sucedido ininterrumpidamente una serie de emperadores.

Y ahora tocaba al último, llamado también Constantino (XI), defender un imperio, cuyo postrer reducto territorial, consistía en esa hermosa e inmensa ciudad de Constantinopla.

La ciudad había sido abandonada paulatinamente y había perdido sus mejores hombres en las luchas contra los turcos y contra las cruzados, durante los cuatro siglos anteriores.

El año siguiente, el sultán inicia la batalla definitiva para conquistar el imperio romano de oriente.

La ciudad debía ser defendida por solo 7,000 hombres ( una legión y cuarto ), fuerza compuesta por 5,000 griegos ortodoxos armados. La mayoría civiles. 700 Genoveses mercenarios, 200 Catalanes (civiles), y 1,100 comerciantes de diferentes nacionalidades.

Eran todos los hombres con que contaba el imperio, en ésta, su etapa final.

Durante los meses previos, el emperador había hecho llamados de auxilio a los países cristianos de occidente, así como al Papa Eugenio IV, para detener la avalancha turca.

La respuesta fue prácticamente nula. Excepto por la aportación genovesa y las breves campañas que iniciaron el regente de Transilvania y al Rey de Hungría, con escasos hombres y poco entusiasmo, no se vio nada de admirar, por parte del mundo cristiano.

!Cuanta falta hacían ahora los caballeros templarios!. Orden militar suprimida por el Papa Clemente V, un siglo antes. Y cuya misión principal era defender la tierra santa.

Por el bando islámico, el sultán contaba con 80,000 hombres armados y 2,000 jenízaros, (tropas élites de cristianos conversos al Islam). Cuyo fanatismo los hacia tan temibles como lo fueron los antiguos templarios, o los caballeros hospitalarios de San Juan.

Aún con esta marcada desigualdad, la ciudad pudo haberse salvado, pues contaba con la gran capacidad defensiva que le proporcionaban sus inmensas murallas. Además, las excelentes tropas cristianas a cargo del comandante genovés Giovani Longo, superaban en calidad, disciplina y decisión a la muchedumbre musulmana.

Sin embargo apareció del lado islámico un nuevo aliado : "El cañón de pólvora, de tiro horizontal". Artillería que por primera vez en la historia, se empleaba en forma masiva contra las murallas de una ciudad.

A pesar de que en esta época, la infantería contaba ya con arcabuces, y que pequeños cañones de tiro parabólico, y morteros de regular tamaño, eran usados en las batallas desde hacia 200 años, ahora hacía su aparición un nuevo invento que revolucionaría las tácticas militares.

Inmenso cañón de bronce, de 8 metros de largo, que disparaba balas del mismo material y de 500 kg. de peso. Hasta una distancia de 2 km. Y con una precisión asombrosa.

Artefacto de guerra construido por cristianos en la ciudad de Adrianópolis, y manejando admirablemente por el Ingeniero Húngaro cristiano, Urbano Messer.

Debo mencionar que esta pieza de artillería fue ofrecida en venta al emperador bizantino. Pero no pudo cubrir el precio establecido. El sultán fue magnánimo y pagó el monto que los húngaros cristianos, solicitaron.

La inmensa pieza artillada requería de 200 hombres, y 6 bueyes para su movilización.

A pesar de la dificultad en su manejo, destruyó los muros de la ciudad fortificada como si fuesen castillos en la arena.

El último emperador murió defendiendo las murallas. Sosteniendo en sus manos la espada bizantina de doble hoja, con la empuñadura de plata, del águila bicéfala.

Su cuerpo nunca fue identificado. Despedazado por la metralla de los turcos. Noble final del más grande y civilizado imperio, de la humanidad.

Veintidós siglos después de la fundación de Roma, la caída de Bizancio deja al mundo cristiano en shock, horrorizado y petrificado por el miedo y la aversión hacia el Islam.  ( ¿Alguna similitud con lo que pasa ahora.?)

La espada y la cruz se baten en retirada, ante el empuje de la media luna y la cimitarra. El almuecín canta ahora, en los minaretes de Santa Sofía, con su pregón: "Solo Alá es grande y Mahoma su profeta".


 

El mundo occidental cayó en cuenta de la inutilidad de las murallas verticales, ante el embate de la nueva artillería.

Las ciudades desmantelaron sus muros perimetrales, y se protegieron con fortines artillados a su alrededor.

Sin embargo las grandes metrópolis de Europa optaron por un nuevo tipo de muralla, mucho más masiva que la anterior, de perfiles inclinados y con taludes cubiertos de tierra.

Estas nuevas defensas "murallas de rampa", sí resistían el disparo de los cañones modernos, pero adolecían de un grave defecto. Eran prácticamente inamovibles, pues su costo de desmantelamiento era prohibitivo.

En ese tiempo, el mundo entra en la etapa de los grandes inventos, mismos que elevan la calidad de vida, y por ende generan un aumento poblacional sin precedentes. Creando así un serio dilema en la planificación urbana.

Ante la imposibilidad de crecer horizontalmente, la ciudades Europeas del siglo 16 y 18 lo hacen hacia arriba, apiñando las casas una sobre otra. De manera que la municipalidad de París tuvo que reglamentar la altura máxima de 25 metros para las casas habitación, con el propósito de evitar los frecuentes colapsos.

Contrastando con este perfil urbano, nos topamos con el otro mundo, el mundo del Islam, donde la sociedad es regida por normas religiosas. El Corán considera las construcciones altas, como reflejo de un orgullo impío. Solo los minaretes de la mezquita se alzan hacia el cielo.

Prohibido su crecimiento vertical, estas ciudades del medio Oriente se empiezan a apiñar en sentido horizontal, invadiendo la vía pública y presentando el panorama abigarrado que todos conocemos.

Ciudades de una ínfima calidad urbanística, que se han mantenido petrificadas en el tiempo.

 

IV.- La ciudad Latinoamericana.

Nacen las poblaciones del nuevo mundo, de origen humilde. El nivel cultural de las mayorías es bajo y su nivel económico es reducido también.

Optan por lo tanto, por planificarse de acuerdo a sus posibilidades. Y desde luego, nunca sueña en amurallarse.

Siguen en su desarrollo, un patrón similar que fácilmente las identifica.

Una plaza mayor. Al oriente de ella : la catedral.

En los lados restantes : El cabildo, el casino y el hotel.

Manzanas rectangulares de casas habitación, salpicadas con pequeños comercios y talleres. Dimensiones típicas de 100 varas castellanas (83.70 metros por lado).

Dos avenidas principales que se cruzan en ángulo recto. Al final de la primera el mercado y la alameda. Al final de la segunda, el presidio y la ciudadela.

Escasez de plazas públicas y edificios importantes. Casas de uno o dos pisos, de material pétreo o de adobe. Grandes patios y traspatios traseros. Las casas se amontonaron al frente sin dejar pasillos laterales.

Callejuelas de tierra apisonada y en algunos casos, empedradas o de adoquín. Calles estrechas y pocas avenidas. Sucias algunas veces, polvorientas siempre.

Con la desventaja de ser incombustibles no sufren las periódicas destrucciones que aquejan las ciudades del viejo mundo, por lo que no pueden se reconstruidas con nuevos patrones de diseño.

Los incendios, las guerras y los grandes terremotos. " La delicia de los planificadores urbanos ", no se presentan frecuentemente en nuestras ciudades del mundo latino, que tienden por ello, a ser eternas, chaparras, inmutables y calcinadas por el sol.

 

V.- Monterrey y sus suburbios:

Fue fundada en el año 1582 y sigue desde su origen, el patrón típico de la ciudad latinoamericana.

Su defensa contra los enemigos no la obtuvo de murallas, sino de protección artillada. En el año de 1846, durante la invasión norteamericana, contaba con 6,000 pobladores y se defendió razonablemente bien con sus murallas de fuego.

Al norte, el fortín: "La Ciudadela", al oriente "Las tenerías", al poniente "Federación" (sobre el cerro del Obispado) y al sur el "fortín independencia", (en la Loma Larga, frente al Fraccionamiento Fuentes del Valle).

En estos cerros existen aún las cuevas almacén de municiones (Santa Bárbara). Todos estos emplazamientos estuvieron armados con cañones de fierro fundido de calibre 16" (24 pounder), para pólvora de grano, y disparaban granadas explosivas.

Inmensas piezas de artillería que requerían de 6 bueyes y 20 hombres para movilizarse. Armamento que no se diferenciaba mucho, del empleado por los turcos en Constantinopla, 400 años antes.

Todo ese armamento se encuentra ahora perdido. Los cañones que vemos en el Museo del Obispado, no están en su posición original y son de otra época. Estos fueron traídos de Tampico, el siglo pasado y estuvieron en las esquinas de la Plaza del Colegio Civil, hasta hace 40 años. ( El grillo)

A pesar de la fuerte protección de artillería con que contaba, la ciudad debió ser evacuada en esa guerra, por la aparición de dos nuevos inventos en manos del ejército norteamericano.

Por una parte "el cañón volante", que debía su nombre a la movilidad. Pequeña pieza de bronce de calibre 2", que se desmantelaba y podía ser cargada en los hombros de dos soldados.

Por otra parte, la aparición de la pistola revólver de 5 tiros de calibre 0.44" (Colt 44) que diezmó en un día, a la oficialía de la caballería mexicana (Peleaban con sable).

Monterrey en esa época, era un pequeño poblado que vivía del comercio, de la ganadería y la agricultura. El comercio generaba la utilidad adicional que permitía su crecimiento.

Era sede de almacenes, y punto obligado de caravanas y diligencias que comunicaban el país del norte, con el resto del nuestro.

Recibe un gran impulso durante la guerra de secesión norteamericana, y se convierte en puerto interior de los estados sureños, bloqueados al comercio marino por las tropas de la unión.

Sufre un gran desplome en 1883, con la aparición del ferrocarril de vapor, que unió la ciudad de México D.F. con la de Laredo Texas. Perdiendo así su importancia como punto intermediario.

Y el auge que aún se percibe, lo recibe con la revolución industrial, que aunque llegó a estas tierras con un siglo de retraso, da a la ciudad, un empuje económico sin precedente.

Aunado a lo anterior, la visión de un gobernante de principios del siglo XX, quien no estorbó al progreso, sino que fomentó el desarrollo industrial, dio los frutos que ahora vemos. El General Bernardo Reyes fue desde ese punto de vista, el primer planificador serio de nuestra ciudad.

El crecimiento demográfico no se dejó esperar. De 36,000 habitantes en 1900, se expande a 250,000 en la mitad de este siglo. Y esperamos 3,000,000 para el final del año 2,000.

Paradójicamente para Monterrey, las industrias que generaron su progreso económico, y crecimiento urbano, fueron las que limitaron su expansión.

Al rodearse la ciudad de un nuevo tipo de murallas, más inamovibles que las de piedra y argamasa, un perímetro de obstáculos cercaron la urbe, y congelaron su crecimiento.

Al norte, la Cervecería Cuauhtemoc y diferentes factorías, ubicadas en la Avenida Ruiz Cortinez. Al oriente, las fundiciones de la calle Guerrero y Félix Uresti Gómez. Al sur, el Río Santa Catarina. Y al poniente, el Cerro del Obispado y el de las Mitras.

Quedaba así sellado el destino de la ciudad.

Carente de espacio, pero especialmente de recursos para regenerarse integralmente, la ciudad busca su futuro en los suburbios. 

En este final del siglo XX, es hoy Monterrey una ciudad deteriorada, sus antiguos barrios residenciales han desaparecido, la población de altos recursos ha emigrado, la contaminación ambiental en aumento paulatino, la circulación vehicular desproporcionadamente alta, en relación a la capacidad de calles y avenidas.

Las zonas comerciales de Morelos, Hidalgo, Madero y Pino Suárez en plena decadencia, las aceras invadidas por el comercio informal, el transporte público inseguro e insuficiente, las calles sucias y estrechas, y las plazas en el olvido. ( Las cosas han mejorado a partir del año 2,000-- N.E.)

Deterioro urbano, reflejo de la pobreza económica de un pueblo, y la falta de ingenio e inventiva de sus gobernantes.

Solo unas pocas acciones de gobierno, son excepción a la regla. (construcción de :)

La Calzada Madero

El Sistema de alcantarillado sanitario

La canalización del Río Santa Catarina

La Avenida Constitución

El sistema de drenaje pluvial

La macro plaza

El metro 

Por lo demás, se observa un general decaimiento, que es evidentemente, generado por la falta de inversión en la propiedad pública y privada.

Sus síntomas son palpables y el más notorio, es el éxodo de los habitantes a los suburbios. Actualmente se inicia la clausura de muchas de las escuelas en el centro de la ciudad, por falta de alumnado.

En la búsqueda de una mayor calidad de vida, estos suburbios han ofrecido una nueva opción, siendo el más calificado para ello, el que se desarrolla en el Municipio de San Pedro Garza García.

 

6.- SAN PEDRO GARZA GARCÍA:

Aunque la hacienda de San Pedro fue fundada en 1882, su importancia como municipio se da hasta la aparición de las primeras colonias residenciales en esa área.

En el año de 1944, don Alberto Santos inicia la urbanización de la colonia del Valle. Ejemplo que fue seguido por otros emprendedores, quienes desarrollaron casi la totalidad del área disponible, en los 50 años siguientes.

Este municipio cuenta con tres zonas claramente diferenciadas, desde el punto de vista socioeconómico.

La zona antigua o casco del pueblo, circunscrita por el Río Santa Catarina, el límite poniente del Municipio, la avenida Santa Bárbara y la Sierra Madre.

La zona "Valle", limitada por la avenida Santa Bárbara, el Río Santa Catarina, la avenida San Agustín y el Río Santa Catarina o el parte-aguas de la Loma Larga.

El Distrito J2, que comprende las colonias populares al norte del Río Santa Catarina.

Existen además, dos grandes áreas sin urbanizar :

La Sierra Madre, en sus niveles superiores a la cota 800 m. S.N.M. y la zona Valle Oriente.

El Distrito J2 es de nivel socioeconómico bajo, el casco del pueblo es medio y la zona Valle es alto.

El origen de cada sector ha sido diferente.

La zona Valle, marcadamente residencial, fue creada como un dormitorio de la ciudad de Monterrey. Sus comercios son limitados y se restringen a algunas zonas bien delimitadas. Durante la última década han empezado a aparecer grandes edificios de oficinas y apartamentos, así como restaurantes. Todos ellos se localizan también en zonas más o menos preestablecidas.

El sector J2 es también predominantemente habitacional, de casas de interés social, destinadas a albergar a trabajadores que laboran en las industrias o comercios de Monterrey, Santa Catarina, La Fama, San Nicolás y Escobedo, N.L.

El casco del pueblo es el único sector que ha evolucionado equilibradamente, siguiendo los patrones de las poblaciones latinoamericanas, donde existe un desarrollo urbano armónico. Aunque con una marcada deficiencia económica.

Se entremezclan en este caso, casas habitación, pequeños comercios y talleres artesanales.

No existe en ninguno de los sectores anteriormente descritos, industria pesada ni campos destinados a la agricultura o ganadería.

 

7.- El ocaso de la ciudad.

Después de dar un ligero repaso a la morada humana, desde el hombre de Crö Magnon, hasta nuestro vecino en San Pedro Garza García, hemos dejado en el tintero algunas cuestiones que vale la pena traer a colación.

¿Qué es una ciudad?

Si atendemos al origen etimológico de la palabra nos toparemos con un dilema, pues no se sabe si se deriva de la palabra latina "civita" o de la griega "kitai".

Si atendemos al primer caso, "civitas" implica civilización y con ello evidentemente, toda la acción del quehacer humano :

Su trabajo: industrias, comercios, oficinas. Su cultura : escuelas, universidades. Su esparcimiento : parques, discotecas, cines, etc.

Pero si atendemos a la palabra griega "kitai". Que significa dormir, nos debemos formar una imagen de suburbio dormitorio, como lo han sido las colonias de este municipio, en la etapa inicial de su evolución.

Este dilema etimológico es en cierto sentido el mismo que ahora enfrentamos al tratar de normar, y dar sentido al crecimiento de este municipio.

En nuestro caso, la definición del tipo de ciudad que deseamos es importante, y punto de partida para la planificación urbana.

Si deseamos una ciudad dormitorio, debemos restringir seriamente la instalación de edificaciones con giro diferente al habitacional. Debemos además proporcionar una vialidad acorde a los movimientos diarios de la población hacia otros municipios, en donde encontrarán sus satisfactores de orden comercial, de trabajo y cultural.

Debemos desde luego construir puentes y vías amplias que conecten San Pedro con Monterrey y Santa Catarina. ( Pero por favor, no otro atirantado.)

Si optamos en cambio por una ciudad armónica, donde convivan todos los elementos del quehacer urbano, debemos no solo permitir, sino fomentar la ordenada creación de todos y cada uno de los giros y usos de suelo, que se requieran para el pleno desarrollo de la sociedad. Con la condicionante previa de suministrar la infraestructura de servicios, que esta carga humana demandará.

 

Dos conceptos completamente diferentes -

Por otra parte, hemos visto el nacimiento y crecimiento de las ciudades, pero no podemos dejar de mencionar como mueren.

Escipión el africano, general romano, al mando de las legiones de la República, destruyó al ejército de Aníbal en 202 a.C. Y siguiendo la consigna de Catón: " Delenda est Cartago ", con la anuencia del senado romano, destruyó totalmente esa ciudad fenicia.

La población fue repatriada, los edificios demolidos y las murallas arrasadas hasta su cimentación. Sin embargo él sabía que para acabar con la ciudad, requería de algo más.

"Destruir su fuente de recursos". Con gran esfuerzo, fueron salados todos los campos circundantes a la antaño poderosa ciudad.

Con ello, Cartago nunca volvió a resurgir, perdiéndose como centro de poder y cultura, en las arenas del tiempo.

Recordando los incontables casos de destrucción de ciudades apreciamos que salvo pocas excepciones, siempre vuelven a florecer. Y lo hacen a veces con tal vigor que superan en esplendor a la urbe anterior.

Ello se debe a que la fuente de recursos alimenticios no se destruye junto con las poblaciones. Causa que les permite renacer. Esto nos da la pauta sobre lo que sostiene a una ciudad. Como nacen, cuanto viven y cuando mueren.

Las ciudades nacen por la fecundación del ingenio humano, la tenacidad y el trabajo sobre el medio ambiente, y un espacio natural suficiente. Y  " Las ciudades mueren, cuando se empobrecen ".

En el mundo moderno la riqueza de las ciudades se logra a través de la industria, agricultura o ganadería, primordialmente. Estas fuentes producen bienes de capital que pueden ser comercializados y multiplicadas las ganancias. 

También se puede generar riqueza a través del comercio, siempre y cuando éste cubra áreas de influencia externas a la propia ciudad.

Por último, durante la segunda mitad de este siglo ( XX ), se ha presentado un fenómeno que no había existido en la historia anterior.

Había sido regla inmutable, que la riqueza dependía primordialmente de la tierra. Mientras más espacio tuviese una nación, más productos podía generar, y por lo tanto, más rica era.

Sin embargo a partir de la segunda guerra mundial, han aparecido pequeñas naciones que adquieren considerable riqueza en base a su tecnología, y al trabajo especializado de sus pobladores.

El poder del conocimiento se ha vuelto cada día más importante, y un pequeño taller de electrónica o un laboratorio médico o de ingeniería genética, genera más riqueza que vastos campos de cultivo o pastoreo.

Los bienes de capital dominan totalmente a la producción de materias primas. Cuan paradójica es la historia, pues nos vuelve a colocar en las mismas circunstancias que comentábamos en:  "El Origen de la Ciudad".

Volviendo la vista hacia nuestra patria, recordemos los innumerables pueblos fantasmas, que se abandonaron al extinguirse la fuente de su riqueza : "Minas agotadas", "agricultura incosteable" "industrias no competitivas" o "haciendas convertidas en ejidos".

Por otra parte, debemos recordar que la premisa básica del desarrollo de los pueblos es la siguiente :

"La gente se mueve hacia las fuentes de trabajo, y no viceversa"

Es por ello que los programas federales de descentralización están condenados al fracaso. El tratar de movilizar a la población con incentivos de vivienda financiada o subsidiada, a zonas ajenas a su fuente tradicional de trabajo, no funciona.

Ignorar lo anterior, es remar contra la corriente.

Hablando ahora del ocaso de la ciudades, en nuestra propia ciudad de Monterrey podemos apreciar varios ejemplos de la muerte urbana. Sectores que agonizan bajo el efecto de la pobreza material. Veamos algunos :

a) La zona de Hidalgo y Morelos fue durante un tiempo un próspero sector comercial

Cambió el mercado que la mantenía. El efecto de la proximidad a la macro plaza y la poca visión de los comerciantes para renovarse. La ausencia de conjuntos comerciales con estacionamiento y nuevos atractivos, alejó a la clientela tradicional y ahora es cuestión de tiempo para que esta zona desaparezca como el centro comercial de Monterrey.

b) La Calzada Madero tuvo una suerte similar, con la diferencia de que fue el cambio de hábitos de los clientes, quienes al dejar a un lado el uso del camión, y ahora usar el automóvil, se alejaron de esa zona sin estacionamientos, y de los comercios que hoy languidecen.

c) Todo el centro habitacional de la ciudad de Monterrey, otrora residencia de familias de clase media, no recibió el influjo de dinero requerido para crear grandes plazas, avenidas para alejar el tráfico vehicular, combatir el ruido y el smog. Y los pobladores decidieron emigrar a mejores zonas. 

Las casas se rentan o venden ahora a personas de bajos recursos económicos, no hay dinero para repararlas ni pagar impuestos que se empleen en el rehabilitado urbano.

La ciudad vista desde el aire ofrece un espectáculo deprimente.

Múltiples casas sem-abandonadas, con grandes espacios en los centros de las manzanas, donde se forman vecindarios de mala muerte, o simplemente están baldíos.

Triste destino para una ciudad carente de tierra, y la poca con que dispone, está mal aprovechada.

No necesito ahondar en el tema : "La muerte de las Ciudades se da cuando sus moradores no tienen dinero para mantenerlas".

En algunos sectores de la zona Valle de San Pedro, ya empiezan a aparecer síntomas de envejecimiento urbano.

En el centrito Del Valle, se aprecia incipientemente el mismo fenómeno que acabó con la calzada Madero. Existen muchos pequeños comercios que no pueden pagar ni un mozo que limpie la acera.

En este caso, el factor que más ha impactado negativamente es la pequeñez de los negocios, lo que no permite cubrir los gastos fijos de los mismos, esto también motivado por la escasez de estacionamientos que limita la clientela.

Pero la causa real del deterioro ha sido la imposibilidad de atraer nuevos capitales.

Debo además presentar ahora, un factor típico, en esa etapa final de muchos pequeños comercios.

Estos comienzan con el impulso de su fundador, hombre de escasos recursos, pero ingenioso y trabajador de sol a sol.

Al paso del tiempo el hombre se retira o muere, y los sucesores no tienen interés ni la ambición para mantener el paso de su predecesor, y se dedicaban a consumir el escaso capital acumulado.

Al término de algunos años, el negocio quiebra. Esto también empieza a suceder en la zona Valle.

Por último, el efecto más importante que tenemos en este sentido, lo presenta la misma colonia del Valle, en su zona habitacional.

Los habitantes originales que colonizaron ese sector residencial hace más de 40 años, lo hicieron en un momento de su vida en que eran jóvenes y productivos.

Ahora, casi medio siglo después y ya envejecidos, han emigrado a otras colonias, han muerto, o viven de sus pensiones en el mismo lugar.

Quienes no vendieron sus propiedades a tiempo, se encuentran dueños de casas muy grandes, en terrenos también grandes, pero con diseños anticuados, lo que las hace poco solicitadas.

Los valores reales de casa y terreno tienden a la baja, pues no pueden ser subdivididos ni cambiarse el giro de uso de suelo.

Los habitantes difícilmente pueden pagar ahora los costos de la rehabilitación del pavimento y tuberías, que se requieren para mantenerse a la par del tiempo.

No se necesita ser un experto para diagnosticar el final de esta terrible enfermedad de orden económico.

En todos los casos mencionados anteriormente, la autoridad ha actuado como espectadora pasiva de los acontecimientos, permitiendo la muerte gradual de la ciudad.

En el caso nuestro no debe ser así, debemos formular una reglamentación urbana que motive el ingreso de capitales frescos a esas zonas, para lograr su rejuvenecimiento urbanístico.

Por otra parte, debemos promover el rehabilitado de la infraestructura urbana, mediante acciones de gobierno tendientes a la reconstrucción, reparación y mantenimiento de las redes de servicios, pavimentación, mobiliario urbano, y desde luego de creación de nuevos parques y avenidas vehiculares.

 

Tal vez, esto se logre con el apoyo de un nuevo factor: " La democracia."

Nota. La democracia apareció en México, en el año 2,000

 

 

Octubre 1993 ----Ing. Raúl Cadena Cepeda.

Presidente de la cámara nacional de comercio de Monterrey, 1987---Secretario de obras públicas de San Pedro Garza García, 1993--

D.- Bibliografía : 

1.- ANTROPOLOGÍA :

Las Primera Ciudades - Dora Jane Lumbin.

El Hombre Prehistórico- F. Clark Howell.

Los Constructores de Megalitos- Robert Wernik.

El Hombre Primitivo- Andreas Lommell.

El Hombre Neandertal- George Constable.

El Hombre de Crö Magnon- Tomas Prideaux.

El Descubrimiento de los Metales- Percy Knauth.

Las Ruedas del Comercio- Fernand Baudel.

La Perspectiva del Mundo- Fernand Baudel.

Las Estructuras de la Vida Diaria- Fernand Baudel.

La Cuna de la Civlización- Noah Kramer.

El Nacimiento de la Escritura- Robert Clairborne.

 

2.- HISTORIA :

Historia del Conocimiento- Charles Van Dorem.

El Ascenso del Hombre- J. Bronwski.

Civilización- Keneth Clark.

El Mediterráneo- Fernand Baudel.

Asenso y Decline de Grandes Potenciales- Paul Kennedy.

Orígenes de Europa- Gerald Simons.

El Origen de la Modernidad- Paul Johnson.

La Toma de Constantinopla- Steven Runciman.

Historia de Europa Medieval- Oxford.

Edad Media- Morris Bishob.

El Siglo XVIII- James Norton.

Crónicas de las Cruzadas- Joinville y Villehardouin.

Historia de México- José María Bocanegra.

El Ocaso del Impero Romano- Eduard Gibon.

Historia- Tácito.

Anales de Roma- Tácito.

Bizancio- Philip Sherrand.

El Antiguo Islam- Desmond Stewart.

Historia del Islam- Robert Payone.

La Guerra con Aníbal- Livio.

Roma y el Mediterraneo- Livio.

Los Libros de la Historia- Heródoto.

Las Cruzadas, la Cruz y la Media Luna- Malcom Billings.

La Guerra Contra México- John S.D. Eisenhower.

La Guerra con México- Oxford.

 

3.- FILOSOFÍA Y MORAL :

Historia de la Filosofía Occidental- Sir Bertrand Rusell.

Escritos Básicos- Sir Bertrand Rusell.

Historia de la Filosofía- Frederick Copleston S.J.

Filosofía- Ayn Rand.

Cristianismo- Oxford.

Cristianismo- Roland H. Baiton.

Ética- Mateos Muñoz.

Ética- Escobar.

Ética- Adolfo Sánchez B.

Ética- Introducción : Gutiérrez Saenz

Ética, Código CICNLAC : R. Cadena

De Sócrates a Sartré : T.Z. Lavine

Problemas de Filosofía- B. Russell

 

4.- Artillería :

British Soldier´s Firearms - Skennerton.

Artillería Griega y Romana - E.W. Marsden.

Artillería a Través del Tiempo - Col. H.B. Rogers.

La Guerra en el Mundo Clásico - John Warry.

 

5.- Fotografías, dibujos y Daguerrotipos.

Época antigua - time life

Bizancio - time Life

Guerra con México - biblioteca del congreso U.S.A. y

Time Life

Fotografías de San Pedro - Raúl Cadena

Gráficas de estadísticas - Raúl Cadena

Dibujos de armas - Col. H.B. Rogers 

 

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