El Niño Fidencio.
Revisión 23 julio 2005

Dr. Leopoldo Castro, Ing. Raúl Cadena. Antropólogos de Nuevo León.
Enero 2004
1- Antecedentes:
He preparado este ensayo sobre este fenómeno religioso y cultural que se desarrollo en nuestro país, durante las primeras décadas del siglo pasado, y que aún ahora perdura como una profunda raigambre en el sentimiento místico de las clases populares del norte de México, y el Sur-Este del los estados Unidos de Norte América.
El ser humano no puede desprenderse de la necesidad de protección contra las calamidades que el designio a veces le depara. Y desde luego no puede suprimir el innato deseo de definir su rumbo, en el tránsito por esta vida terrena.
Si tomamos en cuenta que todos vivimos restringidos en el tiempo y el espacio por límites muy estrechos; y que son desde el punto de vista del espacio el de estar anclados a superficie de este planeta tierra, sin poder emigrar a ningún lado. Y desde el punto de vista del tiempo a nacer y morir, en un intervalo no mayor de 120 años.
Entonces a veces nos cuestionamos: ¿ A que viene todo esto, Tiene algún sentido el esfuerzo por vivir, y el estar sujetos a tantas carencias y sufrimientos.?
La respuesta la encuentran los pueblos de acuerdo a su nivel filosófico, cultural y religioso; que puede ser ser elevado o primitivo.
Todos nos encontramos en un lugar intermedio de ese camino del conocimiento, y podremos conocer su principio, pero nunca su final.
Para ello debemos recurrir a la historia y repasar el lento y penoso tránsito de los pueblos, en la búsqueda de las verdades trascendentes.
Si ocurriese ahora una terrible calamidad, como una guerra atómica, un desastre metereológico de inimaginable magnitud, podría desaparecer la civilización como la conocemos. Y quizá algunos individuos sobrevivieran y se reinstalara una nueva sociedad de características primitivas ( recordemos el planeta de los simios.) En este caso seguramente veríamos como el ser humano inventaría nuevamente sus dioses, y volverían a aparecer los grandes megalitos, las inmensas pirámides, las mitologías y por último las grandes religiones.
Pero no necesitamos destruir la humanidad para apreciar este fenómeno. En algunos casos se nos presenta una oportunidad de oro. Una oportunidad de ver recreada la historia de las religiones, mediante un experimento local.
Ese es el fenómeno que ahora estudiaremos, con la aparición de esta naciente religión del niño Fidencio
Para entender este movimiento místico, es necesario apreciar el entorno cultural que lo arropó.
Nosotros en
México
vivimos en un mundo
mágico, donde pretendemos influir en el destino y manejar las fuerzas
naturales con herramientas sobrenaturales.
Para ello, en
este país, las clases
acomodadas recurren al ritual del cristianismo ortodoxo,
y los ignorantes practican diferentes
rituales como el chamanismo, la magia,
el candombe o
el santerismo.
De cualquier
manera todos nos acercamos a
esa fuente; lo metafísico, y que suponemos es la fuerza de lo sobrenatural.

Estación
espinazo Nuevo León.---- Vista desde la ventanilla del ferrocarril.---foto :Dore Gardner
Los ricos viajan a Roma, a recibir la bendición del santo padre, o a Lourdes.
Las clases medias van a Atlanta a ver las
apariciones de la virgen que por arte de magia, transforma las
medallas de cobre en oro puro. O quizá a San Juan de los
Lagos.
Los pobres visitan la basílica
de Guadalupe, se ponen una penca de nopal en cada rodilla y
hacen peregrinaciones de rodillas para expiar las culpas. Y los paupérrimos viajan a espinazo, en pos de
las bendiciones de:
El niño Fidencio.

Este ensayo trata de un fenómeno trascendente en la vida espiritual que se da en el norte de nuestro país. Y que representa el movimiento místico religioso que creó este curandero de Espinazo, Nuevo León en las primeras décadas del siglo XX
Suponer que Fidencio fue solo un chamán o un curandero desorientado, es tomar el tema demasiado a la ligera, pues la penetración que tuvo ese hombre en la mente popular, va mas allá de lo que se espera de un mero charlatán.
Pues a pesar de
casi no saber leer y escribir, y no haber creado un esquema ético
y moral, aún
medio siglo después de su muerte, continúa el culto a ese
santón y persisten las peregrinaciones a estación
Espinazo. Y sus seguidores siguen practicando los rituales de
esa religión
que
les enseñó el niño Fidencio.
Cuando caminas por una
carretera, ves el paisaje que te rodea, pero casi nunca estás consciente del
material que soporta el camino. La tierra que está varios metros bajo tus pies
es un elemento que escapa a tu consideración. Sin embargo ese mundo
subterráneo existe; a
Nosotros los católicos, no hemos podido conjugar un esquema metafísico consistente, pues la evolución del pensamiento ortodoxo Romano se ha encaminado en la dirección del mito, el ritual, el dogma y la intolerancia. Estos elementos promovidos institucionalmente y que se consolidan con los resultados del concilio Vaticano l.
Ante ese conflicto, los católicos pensantes consideran una dualidad de las realidades del mundo. La verdad científica o de los sentidos, y la realidad de la religión.
Y para mantener ambos sistemas de pensamiento en armonía, éstos pensadores dan por sentado que los postulados doctrinales son solo decorativos, y sirven para sostener un esquema social, y una maquinaria jerárquica encaminada a preservar las buenas costumbres y el orden establecido.
Esto sucedió en forma idéntica con la religión Romana antes de Cristo, cuando el panteísmo era visto por todos, como una farsa que había que preservar. ( Excepto por Simaco y sus seguidores.)
Así, quienes vivimos en una sociedad mas o menos culta, ( y mas o menos dogmática y supersticiosa ) no prestamos atención a las creencias de la mayoría de los mexicanos, quienes aceptan una simbiosis en la realidad del universo. En ellos, el mundo de los sentidos y el mundo de lo sobrenatural se mezclan de manera armónica y sin conflicto.
Así es con los pobres y los ignorantes. Para ellos el mundo tiene una sola realidad, y ésta es la de lo sobrenatural. La realidad de la ciencia y de los sentidos, es un mero reflejo de la verdadera existencia de las cosas, que se manifiesta con la magia, la superstición y la religión
Por ésto, los movimientos místicos en este país no se han opacado. Y Fidencio se ríe de nosotros desde la tumba.
Hace mucho tiempo, cuando
era niño,
( En 1948)
visité un zoológico en la ciudad de México.
Ver
tigres y leones fue muy llamativo para mí.
Sin embargo algo en esta
visita, me dejó preocupado.
Cuando recorríamos las
jaulas de los simios, uno de ellos se acercó, y se me quedó mirando.
Quedé impresionado por la
similitud de ese animal con la de los seres humanos. Y al ver su actitud y
apreciar su inteligencia, quedé convencido de que la diferencia entre
nosotros no es cualitativa, sino solo de grado.

Raúl Cadena, en la hacienda del muerto. A diez Km. de Espinazo N. L.
Otro fenómeno que observé
en esa ocasión, es que los adultos evitaban permanecer mucho tiempo frente a
esa jaula. Percibir la conducta sexualmente promiscua de los simios
era demasiado para la sensibilidad de éllos. Y pensar aunque fuese por un
momento que tenían un vínculo con esos bichos semihumanos, era demasiado.
Lo mismo nos sucede a
nosotros, no deseamos interiorizarnos mucho en las supersticiones de las clases
ignorantes. Por temor a comparar nuestra respetable religión con
estos mitos.
Pero ahora, es una buena ocasión de intentarlo.
2-
Reseña histórica.
En las décadas de 1930 y
40, comenzó a correr el rumor entre los pobres de este país, que un extraño
personaje que habitaba en un remoto lugar, del desierto de Nuevo León, poseía
poderes extraordinarios, y al igual que Cristo, curaba a los enfermos.

El niño Fidencio;
Que era un " Niño
Santo. " Y que además de no cobrar por sus servicios, tenía una
comunicación especial con Dios, que le permitía interceder ante Él por la
salud física y espiritual de los afligidos.
Por supuesto que este mito
que se creó de la noche a la mañana, y se extendió como reguero de pólvora,
no partió de la nada:
El niño curaba.
Desde luego que no todas las
enfermedades, ni siquiera la mayoría. Pero algunos enfermos si
sanaban. Y cuando
esto no era así, el paciente se sentía tan aliviado, que era casi como haber
sanado.
foto:
Dore Gore.
Otorrinolaringólogo popular.
Todos sabemos que los médicos
actuales curan enfermedades con la medicina. Pero en muchos
casos el paciente se cura, por obra de la sugestión. También se da el caso de que
se cure solo, a pesar de los esfuerzos del médico en el sentido contrario.
Que importante es mencionar ahora el tema de las curaciones. recordemos que Cristo se hizo conocido nó por su mensaje metafísico, o su llamado ético y moral.
Jesús de Nazaret, se hizo popular por los milagros, especialmente los de curación. No olvidemos que llegó al extremo de resucitar a Lázaro. ( Aunque solo fué para la foto, ya que al poco tiempo falleció nuevamente. ¿ O alguien lo ha visto por las calles últimamente.?)
Por ello, la nuestra es una religión para pedirle a Dios. Nunca es para ofrecerle. Y podemos hacer penitencia, pero para obtener algo a cambio. Bajo ese esquema de trueque floreció el mito del curandero de Espinazo.
Espinazo, es una estación
del ferrocarril que une los Estados de Nuevo León y Coahuila. Se encuentra en
medio del desierto y no existe ninguna población de importancia en los
alrededores. Hasta hace poco, solo se podía llegar ahí empleando el sistema
ferroviario mexicano.
Ahora ya no existe transporte ferroviario de pasajeros, pero hay un acceso moderno y muy transitable por carretera.
José Fidencio Constantino
Síntora,
nació el 18 de Noviembre de 1898, en el rancho de las cuevas, en Irámuco,
Guanajuato.
Su padre fue el jornalero,
no indígena: Socorro Constantino, casado con María Tránsito Síntora, no indígena.
Tuvo 4 hermanos, Buenaventura, Socorro, Joaquín y Fulgencia
A
la edad de 10 años, quedó huérfano de padre y madre.
Asistió a la escuela de Irámuco Gto., donde cursó hasta el tercer año de primaria.
En 1904 conoció a un compañero de clase, que sería con el tiempo su protector, y con el que sostendría una relación de amistad que duraría toda la vida.
Enrique López de la Fuente fue su amigo, y vivía en ese lugar con su tío Segura, quien era el sacerdote del pueblo.
Aunque sin ninguna preparación
formal, Fidencio estuvo siempre muy cercano a la Iglesia católica.
Por un lado, no se
desarrollo sexualmente. Siempre fue lampiño, con voz de soprano y nunca tuvo
relaciones sexuales.
Por otra parte, comenzó a
adivinar el pensamiento de sus compañeros de juegos. Cosa que generalmente le
acarreaba una buena paliza de sus amigos, quienes no compartían las mismas aficiones telepsíquicas.
En 1912 el joven Enrique se trasladó a Morelia Michoacán, acompañado por Fidencio, quien trabajaba para la familia del primero, en las labores de la cocina.
Al año siguiente Enrique se enroló en la revolución mexicana y no se volvieron a ver, hasta el año de 1921.
Poco después, Fidencio se
contactó con su hermana Antonia, que vivía con Lucio López de la Fuente, en
Loma Sola, Coahuila ( cerca de Espinazo ) , para irse a trabajar con ellos.
En 1913, teniendo Fidencio
15 años, Enrique López, se hace cargo de Fidencio y lo inscribe en la escuela de Mina, Nuevo León,
Población cercana a Espinazo.
Fidencio era un niño muy
reservado, que no participaba en los juegos con sus compañeros y le gustaba
asistir a los oficios religiosos. Ahí cursó el tercer año de
primaria. Después de lo cual fue mandado a trabajar como pastor en la hacienda
" Larraldeña ".
Después trabajó un tiempo
con Don Antonio L. Rodríguez, en la mina de San Rafael.
En 1921 llegó a Espinazo,
donde se quedó hasta su muerte, en 1938.
Enrique López de la Fuente combatió a las ordenes de Francisco Villa, obteniendo el grado de coronel, en el año de 1916.
Participó en combates importantes, como la toma de Torreón de 1914, Un día pasó por Espinazo donde trabó amistad con el propietario de una hacienda, Don Teodoro Von Wernich. Y Enrique se quedó a trabajar con él.
Habiendo nacido un hijo de Enrique, ( de nombre Ulises ) se dio la necesidad de buscar una persona que lo cuidase, y Enrique recurrió a su antiguo amigo quien fue llamado a continuar a su servicio. Así llegó Fidencio a Espinazo, en el año de 1921.
A partir de esa fecha comenzó Fidencio a llamar " papá " a Enrique; y así continuó toda su vida.
foto:
Dore Gardner.
A partir de 1921, Fidencio comenzó poco a poco a alternar su trabajo de pastor, con el de curandero.
El prof. Heliodoro Gonzáles Valdés, ( El líder intelectual de esta religión ) nos comenta lo siguiente:
" En un lugar cercano a Espinazo existe una comunidad que
en ese tiempo llevaba por nombre estación Luna. Ahí vivía una familia de muy buena posición económica, compuesta por el señor Manuel
Ríos y María Zapata, quien estando embarazada y llegando la fecha de dar a la luz, no pudo
dar a luz, muriendo su hijo en su
vientre.
Al tercer día y corriendo el riesgo de muerte por ser imposible el traslado a la ciudad, para recibir atención, alguien mencionó que en Espinazo había una persona que se decía estaba realizando curaciones con los habitantes del lugar. Rápidamente Don Manuel envío un armón con dos trabajadores de la vía del ferrocarril para que fueran a traer a Fidencio para que atendiera a su esposa.
Fidencio inmediatamente acudió al llamado, trasladándose en el mismo armón de Espinazo a estación Luna, distancia que en ese tipo de vehículo se puede realizar en una hora aproximadamente.
Al llegar Fidencio fue conducido a la habitación en que se encontraba la señora Zapata. E inmediatamente la preparó y pidió que le dieran una botella de vidrio, procediendo a romperla para escoger el mejor pedazo, que le sirviera para cortar como si fuera un bisturí.
Acto seguido Fidencio le practicó lo que hoy conocemos como una cesárea, sacándole el niño completamente negro, pues como se menciono ya tenia tres días de muerto.
La señora se salvó, y posteriormente siguió teniendo familia. Guardando un gran respeto y
admiración hacia Fidencio.
El señor Ríos agradecido y emocionado preguntó a Fidencio la manera de pagarle el servicio. Él solamente le dijo -- Sí es posible, y si usted quiere que me lleven de regreso, en la misma forma en que me trajeron, eso es suficiente para mi --.
Así fue, y Fidencio fue llevado de regreso a Espinazo."

Foto: Raúl Cadena: Enero 2004
En 1927, ya era conocido ampliamente en la región, por sus habilidades de curandero.
Sobre el asunto, transcribo el siguiente documento:
Asunto:
Consulta.
Al ciudadano Secretario
General de Gobierno de Monterrey, N. L.
Con el presente oficio,
me permito poner en conocimiento de Usted, a un curandero, que supongo que es lírico,
pues es un hombre embustero que está engañando al público. Que cura sordos,
ciegos, mudos, paralíticos y muchas otras enfermedades.
No les cobra nada por
curarlos. Les llena botellas de agua y se van para distintos rumbos. Pero es un
escándalo.
Y a nadie sana. Al
contrario, se le han muerto dos personas en la casa del primero, y el otro se
murió solo.
Se levantó el acta de
defunción, de no conocido, otra mujer de lo mismo, esta no se ha
levantado, pues no sabemos como se llama, ni a que edad murió.
Sírvase ordenarme como
le doy entrada en los libros.
Este curandero le importa
poco como se llama la enfermedad que está curando. Sería vueno que lo
exsaminara un consego médico.
Está embromando las
enfermedades, y a última hora no las sana, porque no cura con medicina de
patente, solo con yerbas cosidas y selas da que selas tomen.
Fabor
de contestarme tocante a esta difución. No se sabe la edad ni el nombre,
ni donde es su recidencia.
Sufragio efectivo, No reelección.
Espinazo N. León a 15 de Agosto de 1927
El juez del registro Civil
Tomás Olivares.
En vista de lo anterior, el
secretario general de Gobierno, le comunicó al presidente municipal de Mina
N. L, que investigase el caso, y de resultar delitos en contra de Fidencio S.
Constantino, éste fuese trasladado a Monterrey, para ponerlo a disposición del
Gobierno.
El Presidente de Mina, N.
L.,
contestó:
" En fecha 17 de los
corrientes, esta presidencia Municipal, comisionó al C. secretario del
ayuntamiento, para que en compañía del comandante de la policía, de esta
Villa, se trasladara a la hacienda de Espinazo, a investigar los hechos que el
C. jefe del juzgado civil de esa hacienda denuncia.
Por el informe que rinde
la secretaría a esta presidencia Municipal, se deduce que el curandero Fidencio
S. Constantino, no cura ni pretende curar sordos, ciegos mudos y paralíticos.
Es simplemente un curandero que atiende a las enfermedades que son subseptibles
a curación. Habiendo en la actualidad un buen número de personas curadas con
sus tratamientos, quienes testifican estos hechos, etc. etc.------
Sufragio efectivo, No
Reelección.
Mina N.
L. Agosto 26 de
1927
El Presidente Municipal.
Dámaso C. Cárdenas."
El gobierno del Estado de
Nuevo León, retiró su demanda en contra de Fidencio y la fama de éste comenzó
a esparcirse muy rápidamente en todo el norte del país. Y también entre la
población mexicana del Estado de Texas.
foto:
Dore Gardner.
Pero su prestigio no se quedó
en el de un simple curandero. Dadas sus dotes naturales, clarividencia y telepatía,
aunada con su misticismo santulario. Se formó una imagen de santón
( niño
santo.) Una situación similar a la de Mesmer, pero con el soporte adicional de
la religión. Lo cual dio un moméntum espectacular a su prestigio personal.
Por supuesto que Fidencio no
hacia milagros, ni curaba nada. Pero los pacientes sí creían que lo hacía, y
se sentían sanados. Y esto era mas que suficiente.
Se había creado un
mito. La
simple presencia de Fidencio bastaba para aliviar cualquier mal.
El niño trabajaba plazos agotadores, sanando sus enfermos. Era común la jornada in-interrumpida de 48 horas. Se supone que Fidencio murió de cansancio.

Fidencio extrayendo una piedra ( 42 gr.) de la vejiga del niño Diego Briseño.
Sus métodos eran de lo mas
heterodoxo. Generalmente daba pociones de te de la hierba gobernadora.
A los paciente graves los
tocaba y rezaba junto a ellos. Operaba tumores y toda clase de anomalía física.
Para ello usaba un vidrio de botella rota. Nunca usó bisturí, a pesar de haber
recibido algunos como regalo de sus pacientes.
Lo extraño, es que a pesar
de hacer cirugía mayor, no usaba anestesia, y los pacientes no sentían ningún
dolor.

Fidencio en el momento de extirpar un cáncer en una rodilla, usando un vidrio como bisturí
Es interesante leer el
reporte que hizo el Dr. Francisco Vela González, vicepresidente del consejo de
salubridad del Estado de Nuevo León, y publicado en el diario "El
Porvenir", en 1930.
El Dr. Vela viajó de incógnito
a Espinazo, con el propósito de cerciorarse de lo ocurrido en ese
" campo
del dolor. ". Armado de pistola en la cintura, cámara fotográfica
y los ojos abiertos, se presentó en el campamento de Fidencio.
En su visita, pudo observar
que se atendían aproximadamente 1,500 enfermos de males contagiosos e
incurables.
Se dirigió al pequeño
teatro de la comunidad y ahí estaba Fidencio, rodeado de varias mujeres guapas
y vestidas de blanco. A una de ellas le pidió que lo presentara con el niño.
Así lo hizo y Fidencio inmediatamente le tendió la mano para saludarlo.
El Dr. Vela ( de incógnito
), solicitó al niño que le permitiera acompañarlo para verlo trabajar. Él
aceptó y permitió que le mostraran todo el campamento.
foto:
Dore Gardner.
En un cuarto junto al
teatro, estaba un paciente listo para operar, y lo rodeaban como treinta frascos
llenos de tumores que Fidencio había extraído recientemente. Pudo observar uno
grande como de medio Kilogramo, que le aseguraron había extirpado de un pulmón
a un paciente. Que la operación había sido un éxito y el enfermo de
recuperaba rápidamente. ( Foto del paciente y la cicatriz, en Pág.. 80 bibl #
1). Era un lipoma grasoso, que seguramente no estuvo en el pulmón, pero sí en
la espalda.
Había muchos tumores
encapsulados del tipo benigno, y tres piezas cancerosas.
Después pasaron al " círculo
", especie de palapa, donde Fidencio hacía curaciones generales. Al lado
está el columpio donde cura a los dementes, los mudos y los sordos. Al lado
poniente del " circulo
", está la sala de las parturientas, donde
encontró seis mujeres que habían dado a luz el día anterior.
Junto estaba una jaula con
una pantera, a la que habían quitado dientes y garras. Ahí Fidencio arrojaba a
algunos dementes o mudos, quienes por el susto quedaban curados. ( Eso le
aseguraron, pero no lo vio.)
En un rincón está una
pileta con algo que parecía agua con cal. Esta poción la recetaba Fidencio
para casi todas las enfermedades.
Después pasaron al corral,
donde dormían unos veinticinco dementes, durante el proceso del tratamiento por
el niño. Habló con ellos y le aseguraron que estaban muy aliviados.
Después le enseñaron la
Colonia de la Dicha, un conjunto de unas 15 casitas a unos 200 metros del lugar,
y habitadas por 20 leprosos. Ahí Fidencio se sienta junto a un baño lleno de
te de gobernadora y lo reparte a los enfermos , quienes cantan himnos de
alabanza al niño.
foto:
Dore Gardner.
También pudo ver a una
joven con acromegalia, que según ellos estaba muy aliviada, pues a pesar de
tener la cara inmensa, cuando llegó, le llegaba hasta el estómago.
En la mañana siguiente fue
el Dr. Vela a inspeccionar el panteón del lugar, dándose cuenta que existían
mas de 2,000 sepulcros recientes. Después de eso, se regresó a Monterrey.
Fidencio no lucraba con sus curaciones, ni aceptaba ningún pago por ellas. Decía que el no curaba, sino que era solo el intermediario de los poderes divinos.
Su faena favorita era
atender parturientas, pero lo mas pintoresco de su tratamiento era el aplicado a
los dementes. Estos eran sentados en un columpio y cuando estaban descuidados
les lanzaba una naranja en la espalda. Aparentemente algunos quedaron curados.
La población flotante de Espinazo aumentaba día a día. Los Ferrocarriles Nacionales transportaban miles
de peregrinos diariamente. A todos los trataba Fidencio.
Dado que a pesar de su
intensa agenda de trabajo, no podía atender a todos, hacía curaciones masivas.
Se subía a la azotea de su casa y desde ahí lanzaba naranjas a la multitud.
Aquel que era golpeado por alguna, quedaba sanado.
El
Pirulito.
Fue tanta la fama que rodeó
a Fidencio, que el 8 de Febrero de 1928, fue visitado por el
Presidente de la República: Plutarco Elías Calles, quien acompañado por el
Gobernador de Nuevo León: Aarón Sáenz, y el General Juan Andrew Almazán,
estuvieron es la " Clínica " de Fidencio, que consistía en cuatro
jacales, por mas de seis horas.
El
presidente asistió en contra de la opinión de los médicos de la secretaría
de salud de Monterrey, quienes le advirtieron de los graves riesgos de contagio
que había en esa estación. No es ocioso mencionar el desencanto que causó en
la comunidad médica regiomontana, el espectáculo de un presidente
supersticioso.
Calles viajó para ser
curado de la lepra, y fue atendido por Fidencio, junto a los demás peregrinos que
lo visitaron ese día.
Pero a Calles, le
dedicó atención especial. Fue tratado vistiéndolo con la manta que usaba
Fidencio.
También se le preparó un
brebaje de rosas y otros potajes. Mientras vivió, Calles mandó mensualmente a
un subalterno a Espinazo, para proveerse de medicinas.
No existen fotografías del
evento, pues la guardia presidencial las prohibió.
Pero a pesar de ello, no
podemos pasar por alto, que esa visita marcó el concordato entre el Poder del
estado, y la metafísica popular.
Es conveniente mencionar aquí, que la Iglesia católica no presento frente de batalla contra Fidencio, pues por una parte las autoridades eclesiásticas abandonaron el país de 1929 a 1931, por efecto del conflicto entre la iglesia y el gobierno. Por otra parte, el fenómeno Fidencista no se daba entre la población " Pensante ", lo que hacía suponer que era un hecho aislado y pasajero. También hay que tomar en cuenta, que no es fácil combatir a un predicador que cura a los pobres, y que no contradice en nada al dogma del catolicismo. El enemigo estaba adentro.

Casa del niño Fidencio, en Espinazo, N.L. --Foto: Raúl Cadena, Enero 2004
En 1936 el Obispo de
Monterrey, José Guadalupe Ortiz y López, gestionó un convenio con el niño
Fidencio, para que este no siguiera administrando los sacramentos de la iglesia
católica. Lo cual era práctica común en la iglesia Fidencista.
Para parlamentar con
Fidencio fue comisionado le presbítero Joaquín Tapia Sánchez, quien lo visitó
en Espinazo.
Fidencio aceptó los términos impuestos por la jerarquía católica. Sin embargo parece que le dio muy poca importancia al hecho, pues al poco tiempo seguía impartiendo los sacramentos nuevamente.
Hay que considerar que el
Fidencismo no es un curanderismo, es una mezcla entre los ritos del catolicismo,
el santerismo y las curaciones milagrosas. Conjugado con algo de técnicas de
sugestión y magnetismo, así como bastante hierberismo. Sin embargo nunca
recurrió a la brujería, el bayombe o los hechizos.
Todo esto, da la imagen de
una nueva secta religiosa.
foto:
Dore Gardner.
La charca.
Por otra parte, a pesar de
que Fidencio era un aniñado, y algo retardado mentalmente. Y sufría
alucinaciones, tenía un gran carisma entre la población popular, quienes
llegaron a considerarlo como una reencarnación de Jesucristo.
A Fidencio no le desagradaba
la comparación, y empezó a andar descalzo y vestirse como el Nazareno.
Poco a poco, se fue creando
alrededor de Fidencio, una estructura administrativa. Aparecieron sus ayudantes
en las curaciones " cajitas ", y las esclavas de Fidencio. Especie de
enfermeras y afanadoras que asistían en las labores cotidianas.
La población de Espinazo
creció de unos cuantos cientos de habitantes en 1925, hasta 30,000 pobladores,
según el censo de 1930.
Estación Espinazo Nuevo León.
foto: Dore Gardner.
Espinazo, " la Meca del
dolor." Sigue viviendo aún después de la muerte de Fidencio. Los
"Cajitas", administran las curaciones a los visitantes que llegan en
fechas predeterminadas. Sin embargo, los creyentes son principalmente adultos y
viejos, y se nota una marcada ausencia de gente joven.
Lo anterior es solo una síntesis
de un movimiento místico popular que amerita ser estudiado a fondo, pero para
los fines de este ensayo es suficiente. Lo que pretendo ahora, es presentar
algunas similitudes entre esas creencias, y las que profesamos actualmente.
3- Análisis social.
En primer término, debemos
definir que es el movimiento Fidencista .
Es una superstición, un
mito, una hipnosis colectiva, ¿ O es acaso una semi-religión.?
Para poder contestar lo
anterior, volvamos al ensayo: Ciencia y Mito.
Vemos que la Religión tiene
como finalidad la comunicación del hombre con Dios, y la aceptación de la
voluntad divina. Y está constituida por tres elementos:
Una Iglesia, un credo y
un código de conducta moral.
Relativo a la autoridad que
avala los postulados de la religión, ésta es muy compleja, pues se fundamenta
en revelaciones, inspiraciones de santos y enseñanzas de escrituras antiguas.
Basado todo ello, en la interpretación de una jerarquía eclesiástica.
foto:
Dore Gardner.
Cajón.
En el caso del Fidencismo,
nos encontramos que se llegó a formar una incipiente estructura administrativa,
a la que podríamos llamar jerarquía. El credo estaba bien definido, pues todos
creían en los poderes sobrenaturales de Fidencio.
Sin embargo, no encontramos
en este movimiento, nada que se asemeja un código de conducta moral. Lo que
existe son remedos de la parte mas santularia del catolicismo, pero
definitivamente no hay nada de reglas morales o códigos éticos de conducta.
Por otra parte, el credo no
estaba bien estructurado, Fidencio no definió nunca su posición dentro del
universo metafísico.
Cerrar este capítulo con la
conclusión de que el Fidencismo fue una mera superstición popular, puede ser válido
en cierto sentido, pero dejaríamos de lado un aspecto muy importante que esta
historia encierra.
En primer lugar, debemos
considerar que este movimiento se generó por una necesidad no satisfecha. La búsqueda
del alivio de los males físicos, mentales y espirituales fue el motor de éste.
En segundo término, caemos
en cuenta que Fidencio si dejó satisfecha a la mayoría de su clientela. A
pesar de que las curaciones fueron muy cuestionables. Tan cuestionables como las
de las vírgenes del catolicismo. La gente recibió
esperanza, auxilio y resignación, y en muchos casos: Santa sepultura.
Además, podemos ver que una
vez que se conjugan los anteriores elementos, Que la necesidad de alivio es
apremiante, y que alguien presenta una posible cura, casi cualquier solución
tiene la misma validez. No olvidemos que en el cristianismo el impulso inicial
de la religión se obtiene por los milagros del Mesías, especialmente la curación
de enfermos y la resurrección de difuntos.
Es por ello que existe una gran
cantidad de religiones, y los adeptos a todas ellas están plenamente
convencidos de la validez de su credo. ( A veces con demasiado celo.)
Pero este último aspecto
presenta cierto riesgo, pues una vez que se genera una religión, el código
moral que la acompaña, se hace obligatorio para la sociedad.
Y otro asunto que hay que
traer a colación, es que las religiones se dan a plenitud, cuando reciben el
reconocimiento del Estado.
foto:
Dore Gardner.
Curación tres en uno.
El niño Fidencio comenzó a
ser realmente importante, después de la visita del Presidente Calles.
Esto nos coloca ante un
verdadero dilema, pues las jerarquías religiosas tienden a buscar el apoyo de los gobiernos. No olvidemos que el cristianismo fue grande
después del reconocimiento de Constantino. Y que antes de ello, los cristianos
representaban menos del 10% del población del imperio.
( ver tema:
El fraude de la
donación de Constantino--
.)
¿ Que hubiese pasado si Fidencio hubiera vivido mas tiempo, tenido mejores asesores, y el presidente Calles se hubiese eternizado en el poder ( como lo intentó infructuosamente ) ?.
Posiblemente el panorama del Fidencismo, fuese no de una superstición, sino de
un credo respetado y próspero.
Veamos que ocurre ahora en nuestro país, con la gran cantidad de sectas que cubren la demanda de salud espiritual. Es un momento crítico, en el que el catolicismo no avanza intelectualmente y se repliega en santerismos, dogmas y rituales.
( Ver el diario de hoy: Multitudes se aglomeran para venerar las reliquias de Santa Teresa, en búsqueda de un milagro, para sanar sus enfermedades. )
¿ Alguna similitud con el
niño Fidencio.?
Si, pero solo que mas macabro.
Es cierto que una vez que se
siente uno desahuciado, cualquier esperanza es bienvenida.
Fernando Elizondo, Raúl Cadena y Leopoldo Castro,
Nota: Fernando Elizondo, autor del libro: Dios y la verdad.
Junto a la tumba del Niño Fidencio. Enero 2004
Tuve un amigo, culto, racional y preparado. Se le diagnosticó cáncer incurable, con pronóstico de vida de un año.
Recurrió a todos los
curanderos y remedios naturistas inimaginables. Fue un verdadero suplicio. Murió
al año.
Lo que de momento me viene a
la mente, es que la sociedad se mueve hacia diferentes credos sin un análisis
crítico de la situación. Que un fanatismo de cualquier naturaleza puede
encontrar campo fértil en las mentes de la población inculta, o de los
desesperados.
( Hablo de cultura, no de civilización.)
La charca, Enero 2,004
Sucia, triste y abandonada.
El fenómeno Fidencista nos
lega una enseñanza. Cuando una necesidad colectiva existe y no se vislumbra una
solución, la comunidad escoge con ojos cerrados la primer alternativa a la
mano.
Que una vez que se genera un
mito, es inalterable, y el movimiento social es turbulento. Y los esquemas éticos
y morales se ven convulsionados.
Y que la única manera de
mantener un equilibrio entre la parte racional, y la intuitiva de la mente
comunitaria, es mediante el análisis crítico y honesto de nuestras creencias, y
de la percepción racional del universo.
4- El Futuro del Fidencismo:
( En proceso: fotografías de Leopoldo Castro)
Como Fidencio no dejó una jerarquía estructurada, después de su muerte se dedicaron sus seguidores a dar forma a lo que sería el culto Fidencista.
Fabiola López, ( Hija de Don Enrique López ), y su esposo el Profesor Heliodoro González fundaron la Iglesia Fidencista, la cual quedó registrada ante la secretaría de Gobernación, como institución de culto, el mes de Julio de 1993.
Fue Heliodoro González, quien dio forma a la incipiente estructura orgánica de este credo, y al esquema metafísico del mismo.
A pesar de que Fidencio no definió nunca su identidad, pues se consideraba solo como un intermediario de Dios, con el resto del genero humano, para sanar las enfermedades y aflicciones de sus creyentes. Fue González, quien estableció que Fidencio era un apóstol mas de Jesús de Nazaret.
Y una vez creada la cabeza de la jerarquía de ese nuevo credo, se dio ala tarea, junto con Fabiola, de establecer la estructura orgánica de la misma.
Fabiola es la cabeza visible de la Iglesia " Fidencista Cristiana ".
Existen los siguientes clérigos, enumerados del nivel inferior al superior:
1- Medium unidades: Con facultad de recibir al espíritu de Fidencio, pero sin posibilidad de realizar otras actividades.
2- Ministro Fidencista: Celebrantes en las ceremonias, según la liturgia Fidencista. Con la facultad de comunicarse con el espíritu de Fidencio.
3- Predicadores guardianes: Misioneros que propagan la doctrina y palabra de Fidencio.
La Doctrina Fidencista se fundamenta en lo siguiente:
a- Servir al prójimo, haciéndolo como un privilegio.
b- Actuar como instrumento de Dios, amando al prójimo como a uno mismo
c- Difundir la doctrina de Jesús de Nazaret, entre todos sus semejantes.
Además una de las funciones primordiales de esta iglesia, es la sanación material y espiritual, la cual se da a través de sus ministros, y se distingue ( Según ellos ) porque en esta se presentan los mas hermosos milagros, y las curaciones mas difíciles.
Manifiestan sus adeptos: " Esta es la iglesia del futuro, pues se adapta a las necesidades del mundo actual. Y es la única Iglesia nacida en México."
En el año de 1996, contaba con 600 ministros activos, y un número no cuantificado de seguidores.

Agradecimientos:
Al Prof. Heliodoro González Valdés, Autor de dos libros sobre el niño Fidencio. Y su esposa Fabiola, ( Hija de Enrique López) . Por facilitarme información de primera mano, sobre el niño Fidencio, y la Iglesia Fidencista.
Raúl Cadena Cepeda.
Enero
2,001
Bibliografía:
1- El niño Fidencio y el
Fidencismo: ---- Fernando Garza Quiroz.
2- Artículos del Dr.
Francisco Vela--- El Porvenir 27 mayo, 4 Junio de 1930
3- Los grandes iniciados.----Eduard Schure.
4- Hipnotismo, magnetismo y
sugestión.---Paul C. Jagot.
5- Self Hipnotism.
----Leslie LeCaron.
6- The Account; Relación,
el chamanismo.---- Alvar Núñez Cabeza de Vaca.
7- Historia de Dios.-----Karen Armstrong.
9- Una luz en el desierto:----Heliodoro y Fabiola.
10- Cabalgando con Fidencio:-----Prof. Heliodoro González Valdez